viernes, 11 de febrero de 2011

Pre-Memorias C-1: Viernes efímeros

Un piloto por así decir de la historia de "Memorias", por ahora el piloto tiene tres partes, después les pondré las faltantes... Disfrútenla.

-Dime si recuerdas aquellas noches de viernes en las que nos íbamos a tomar unos tragos… Mientras tu le tomabas a la botella yo jugaba al pinball de la esquina, esa maquinita verde que parecía solo hacer montón en aquel bar, nadie lo usaba, nadie le prestaba atención por la única excepción de esos viernes de nada, aún recuerdo cómo me decías lo tanto te disgustaba y aborrecías ese lugar, ¿qué aborrecías? Aún no se que era específicamente, quizá a los ancianos que relataban sus aventuras con mujeres de otras épocas, o quizá la gente joven que iba a emborracharse cada noche, ahogando sus penas en pequeños vasitos llenos de tequila, que poco a poco terminaban con la botella, los poetas que pedían sus licores favoritos para solo quedarse en medio vaso para después ver como eso que los aquejaba, inspiraba y mataba yacía en el reflejo de sus enervantes bebidas, el tipo de siempre, que hablaba de un amor perdido hacía mucho tiempo, muerta por alguna razón que no sabía, o quizá olvidada, que se yo, te toca…-

Dice mientras ve la bola caer por el hueco entre las palancas, se mueve a la derecha mientras que la joven se acerca a su puesto en la máquina y jala de la perilla para así comenzar el juego…

-Aún no sé que le veías a ese lugar, siempre había gente que no sabía articular una sola palabra, otros que solo venían a llorar, los tristes viernes en mi opinión, el mismo anciano contando la misma historia de la misma mujer que asegura haber caído ante sus encantos, los tipos que siempre se me quedaban viendo, con el alcohol hasta la coronilla y los gritos que nos regalaban, aunque con el tiempo se iban, no eran tan buenos en aguantar el alcohol de su querido tequila, siempre la misma marca, siempre los mismos vasos, siempre caían a la misma hora no sin antes entonar una serenata en la calle a alguna mujer, aquel que se nombraba poeta, que hablaba de amores amargos que solo le dejaron vacío mientras el lo daba todo, ¡ah!, y no podía faltar su ya sabida vida sexual por todos en el lugar, eso sí, su hombría primero antes que las verdades, pero nunca se terminaba una, y el que siempre se sentaba en aquella esquina, tomando botella tras botella hasta que el manipulador alcohol lo hacía delatar sus penas, un amor perdido pero nunca supimos porque ya no la tenía… además del humo del cigarro, soporto que tu lo hagas, pero no me gusta mucho la idea de que una nube de tabaco inunde el lugar, hace falta que también se vengan unos tipos con sus porros y sus bongos a tocarnos algo, por algún motivo estos bares siempre me recuerdan algún lugar muy lejano a mi realidad… Vas tú…-

Cambio de lugar nuevamente, el joven se tropieza con una botella vacía que recoge inmediatamente…

-Bola extra, vamos bien, pues, hablando de cosas que no nos gustan, a mi no me gusta mucho la idea de que bebas, mucho menos que lo hagas al extremo de que te pierdas cierta noción, detesto mucho a los borrachines, solo falta que leñadores se vengan a este lugar a hablarnos de sus cicatrices y de cuantos árboles les han caído encima…-

La joven le quita sus manos de los botones…

-Vámonos a casa, tengo un poco de hambre.-

-Me has leído la mente.-
Ambos toman sus botellas, se la devuelven al encargado y pagan, tanto la cerveza como los cigarrillos, toman el camino de salida, suben las escaleras para salir del mundo subterráneo, los rincones bajos de aquel bonito barrio, la mirada de la joven se desvía al cielo mientras que el joven se agacha a atarse los cordones de su calzado…

-Lloverá esta noche, ni una señal de estrellas se dejan ver tras ese manto nuboso.- Dice la joven mientras le toma del hombro al joven aún agachado…
-Si, lo veo, lo mismo pienso, y creo deberíamos apurarnos para llegar antes que nos alcance…- Apurando el paso en la acera de esa urbe se dirigen a su hogar, un piso alquilado en un edificio viejo, lúgubre y aunque un poco deteriorado conserva ese toque que lo hace sentir cálido a uno…

La siguiente parte en un tiempo, si os gusta...

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