sábado, 27 de mayo de 2017

Crónicas de una paradoja

                                             Parte 2 - Conocimiento.

Fotografía "Luminocity" de Joseph Michael


    He pensado que después del placer poco quedaba, mas no es así, al menos no por asegurarlo. Me ví envuelto en complejas anotaciones, enseñanzas tales que me hicieron encontrar un poco mas de lo cuestionado, una paradoja quizá es pero no una completa, puedo comprender.

    Mis ojos falta entrenar un poco, se supone las paradojas son círculos sin respuestas, sin final a su existencia, sin embargo ésta encontré huecos, encontré razones y cambios, no es una paradoja como tal, no una que no pueda resolverse. He encontrado las mañanas un tanto cansadas, comienzan temprano y entre éstas los aromas se mezclan, me confunden un tanto más.

    Dormir no es algo que me interese de entera forma,  sueños son al final, proyecciones de deseos, de anhelos, insípidas memorias con tonos elocuentes y hasta eróticos hasta despertar, no siento necesite soñar, necesito despertar. He viajado, mis pies me han llevado  a instancias y mundos que desconocí, mundos unidos por cuerdas invisibles, planes arcaicos, mosaicos incompletos abiertos a las manos estáticas del impaciente artista, temblorosas y con deseo de poner la mano encima a la creación innacabada.  Las ansias me llevan un poco mas lejos, me insitan a conquistar páramos inexplorados, a retomar aquellas colinas una vez mas, caminar sobre prados enteros de verde y otros tantos tonos mas.

Misterios y oscuridad encontré, lugares en los que no debí meterme y todo por encontrar respuestas a algo que supuestamente no debe tenerlas, pienso que de eso se trata el conocer algo, arriesgarse por esas decisiones y gustos que albergan tanto dentro con lo único que nos acompañe sea el valor y una brújula. Vivo aún, apenas he podido en ocasiones, la vuelta a un lugar eterno hace cuestionarse ése grado de relativa inmortalidad, ¿Qué soy? ¿Qué hago? ¿A dónde quiero ir? Cuando gorriones aleteaban miraba el desierto con tal placer, la arena, los perdidos visitantes y su afán de encontrar corderos, hoy es otro dudar, otra búsqueda, sin embargo la escencia viene a ser parecida, paz.

Hay otras nociones, el tiempo, ese nunca lo tomé en cuenta hasta ahora, a veces apremia, otras aminora, no lo entiendo. A momentos su pica apunta a mis costillas, presionándome a el paso forzar y mas rápido llegar, encontrarme en situaciones sin plan, sólo la idea de uno, uno vago y en ocasiones etéreos, no lo comprendo, requiero de mas conocimiento ó quizá criterio.

        Encontré un poco de ese tiempo, pero inseguro me siento, una caverna sin cambio aparente, una que otra gota que se desliza a través de la piedra, de donde vendrá o acabará no es una frecuente pregunta. Es fresco por lo que creo son las mañanas y cálido en la posible noche, no veo luz, no contemplo la oscuridad, siento el tiempo entre mí, ya no sobre, ahora puedo tocarlo y su pica he arrebatado y lanzado lejos, no he sentido ese constante lacerar.
       
       Contemplo mi existencia a través de una gota que cae desde el techo, encuentro mí vida un tanto mas áspera, perdida y sin un motivo regente, he dejado irme en la corriente de éste tiempo, encontré placer en ello, un relativo placer entre el conocer e ignorar, sólo siento, no pienso.

    
     Sin embargo, no encuentro placer en hacerme saber que estoy enfrascado en una rota caverna, me asomo entre las grietas y veo sombras, latentes figuras que van y vienen, no volveré por la gruta que me trajo, forjaré otra salida, allá te veo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La lechuza Diurna


MusicPlaylistView Profile
Create a playlist at MixPod.com

Reportes de vuelos