Hace varios años pedía un motivo para seguir, hace unos días, ese motivo me lo dieron, pero no en sí es un motivo, es una enseñanza, una razón para seguir, ya no necesito motivos, sólo necesito comprender, necesitamos creer, no en una fuerza divina ni en personas con ínfulas de mesías, sólo en nosotros, en que podemos y que tenemos lo que se necesita para hacerlo, cierta persona vino a mis oidos a regalarme algo que quedó grabado en mi pensamiento, de ahí al corazón:
La vida no consiste en recordar el pasado con nostalgia, ni de esperar el futuro tan ansiosamente, sino que con pasíon y ganas vivas el presente...
Gracias, uno de mis más preciados regalos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario